Albert Rivera se carga la agrupación de C’s Alboraya para favorecer la absorción de un partido local

La integración, dada por hecha por la dirección del partido catalán, provoca prudencia en UPPA, alegando que la decisión no es definitiva.

La dirección nacional del partido ha decidido destituir a la junta directiva local que hasta la pasada semana presidía el expresidente del PP local, Francisco Cataluña. Y lo ha hecho, según aseguró ayer el delegado de Cs en la Comunitat Valenciana, Emilio Argüeso, para que los más de cincuenta nuevos afiliados que tendrá el partido procedentes de UPPA puedan participar en la elección de una nueva directiva local. Argüeso dio ayer por hecho el acuerdo entre ambas formaciones, e incluso aseguró que los independientes perderán su denominación para formar parte de Cs. UPPA, en cambio, asegura en cambio que el proceso todavía está hecho y no hay una decisión definitiva.

El poder manda, y no importa que haya una estructura ya creada: la absorción se carga todo lo ya existente, una estrategia de crecimiento que está siguiendo Ciutadans en todas las regiones españolas en las que está intentando implantarse.

Este periódico intentó ayer, sin éxito, contactar con el ya expresidente de la junta directiva. Pero sí pudo hablar con otros militantes de la agrupación alborayense que prefirieron mantener el anonimato y que explicaron que la destitución de la directiva local se realizó a través de email remitido por el comité ejecutivo de la formación. En él se acusaba a Cataluña y su equipo de «insidias e injurias» relacionadas con una noticia publicada por este periódico la pasada semana.

En aquella noticia, Levante-EMV se hacía eco de una nota de UPPA informando sobre las reuniones que mantenía con Cs para presentar una candidatura, y de una nota de Cs anunciando que presentarán candidatura en Alboraia sin hacer mención a las negociaciones con UPPA. También recogía la noticia que, según fuentes de la agrupación local, no estaban participando en las negociaciones con la formación de Mamen Peris [UPPA] (que, al igual que Cataluña, también fue dirigente del PP, en su caso secretaria, además de teniente de alcalde hasta que dimitió en 2011).

El mismo día en el que se publicó esta noticia, miembros de la directiva local recibieron un correo electrónico —firmado por la secretaría del comité ejecutivo nacional— informándoles de que se le retiran los cargos orgánicos y de su acceso a la base de datos, por haber cometido «una falta muy grave» al hacer declaraciones que dañan públicamente al partido. También les acusaban en aquel correo de «nula transparencia» y «dejación de funciones».

Los militantes de la agrupación con los que contactó este periódico se quejaron de que las destituciones ordenadas por el comité se han hecho sin ni siquiera abrir expediente disciplinario y sin dar la oportunidad de alegar.